Economía impulsa la creación de un Laboratorio para la Mejora de las Condiciones de Trabajo en el Sector Agrario
El consejero de Economía, Antonio Ávila, y el secretario general de COAG Andalucía, Miguel López, en las jornadas sobre prevención en el sector primario.
El consejero de Economía, Innovación, Ciencia y Empleo, Antonio Ávila, ha anunciado hoy la puesta en marcha, junto a la Universidad de Almería, de un Laboratorio para la Mejora de las Condiciones de Trabajo en el Sector Agrario, un instrumento que pretende llevar a las explotaciones agrarias soluciones contrastadas que mejoren la seguridad y las condiciones de trabajo.
Ávila, que ha inaugurado en Sevilla unas jornadas de la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) sobre prevención de riesgos laborales en el sector primario, ha señalado la importancia de este sector “estratégico” para la economía andaluza, que genera un Valor Añadido Bruto a precios básicos que en 2012 se cifró en más de 6.800 millones de euros y cuyo peso en la estructura productiva de Andalucía (5,2%) prácticamente duplica el que se observa a nivel nacional (2,7%).
El consejero ha destacado que cualquier avance en el entorno laboral en este sector, que tan sólo en la actividad agroalimentaria genera más de 280.000 empleos directos, supone una mejora en su competitividad.
Por ello, ha indicado, el Gobierno andaluz desarrolla medidas de prevención específica en el mismo, como la puesta en marcha del Laboratorio para la Mejora de las Condiciones de Trabajo en el Sector Agrario, con sede en Almería. Este Laboratorio desarrollará su actividad a través de proyectos conjuntos entre la Universidad de Almería y el Instituto Andaluz de Prevención de Riesgos Laborales, dependiente de la Consejería de Economía.
Este centro, que se integrará en la red existente del Instituto Andaluz de Prevención de Riesgos Laborales, pretende convertirse en referencia del conocimiento en la materia y colaborará con empresarios, trabajadores, agricultores autónomos y servicios de prevención para llevar a las explotaciones agrarias soluciones contrastadas que mejoren la seguridad laboral y las condiciones de trabajo.
Entre las iniciativas de investigación que abordará este Laboratorio se encuentran equipos para evitar el vuelco de tractores, relojes para avisar de riesgos de estrés térmico en invernaderos o ayudas técnicas para la recogida de frutas y hortalizas. El objetivo final de este centro no es solo recopilar información y diseminarla, sino contribuir a que mejoren realmente las condiciones de trabajo en el campo andaluz.
El sector agrario en la Estrategia Andaluza de Seguridad y Salud en el Trabajo
El sector agrario centra un importante número de actuaciones de la Consejería de Economía, Innovación, Ciencia y Empleo dentro de la Estrategia Andaluza de Seguridad y Salud en el Trabajo 2010-2014.
Junto a la creación del Laboratorio para la mejora de las condiciones de trabajo en el sector agrario, también se están desarrollando campañas de información específicas dirigidas a evitar los accidentes laborales relacionados con el uso del tractor, con la edición del vídeo ‘Uso seguro de tractores’ y la difusión de folletos divulgativos.
En el año 2010, se realizó un estudio de situación y se decidió incluir, como acción del II Plan de Actuación de la Estrategia Andaluza de Seguridad y Salud en el Trabajo, un Programa de Actuación para la Prevención de Accidentes con Tractores, que ha supuesto la realización de seminarios técnicos, la edición de folletos informativos y su difusión a las entidades interesadas, el desarrollo de campañas específicas de control por parte de la Inspección de Trabajo y la edición de un vídeo con consejos preventivos.
De forma paralela a estas actividades, se han apoyado desarrollos de I+D para la prevención del vuelco de tractores y, concretamente, el desarrollo de un dispositivo que permita avisar del posible riesgo de vuelco. El trabajo con el tractor sigue siendo un importante factor de riesgo, que provoca una media de 23 accidentes graves y unos 4 ó 5 accidentes mortales al año en Andalucía, siendo este el agente principal originario de los accidentes más graves en el sector.
El audiovisual ‘Uso seguro de tractores’ está disponible en la página web de la Consejería de Economía y analiza los principales factores de riesgo asociados a este tipo de maquinaria, así como las principales pautas de trabajo a seguir para preservar la seguridad de las personas trabajadoras.
Riesgos en la recolección de la fresa
Junto a este proyecto, también se desarrolla actualmente una investigación pionera que va a permitir una evaluación de los riesgos profesionales asociados a las tareas propias de la recolección de la fresa, y la puesta en marcha de medidas preventivas que mejoren las condiciones laborales del contingente de trabajadores del sector que participa actualmente en la campaña. Este estudio se está desarrollando junto a otros dirigidos al colectivo inmigrante que participa en las distintas campañas agrícolas andaluzas, dentro del proyecto Mare II.
Además de estas actuaciones dirigidas a extender la cultura de la prevención de riesgos laborales, uno de los ejes de la actuación de la Junta en materia de seguridad laboral, también se desarrollan actuaciones de vigilancia y seguimiento relacionadas con el sector agrario. Así, dentro del Plan de Actuación sobre las Empresas de Mayor Siniestralidad (PAEMSA V), se ha asesorado a 56 empresas del sector agrario, logrando una disminución del 54% en el índice de incidencia de las sociedades sobre las que se actuó.
Con respecto a la labor de los Técnicos Habilitados de la Junta de Andalucía para colaborar con la Inspección de Trabajo, en los dos últimos años se han realizado 4.677 visitas en 2.193 explotaciones agrarias andaluzas para supervisar las condiciones de seguridad laboral y apoyar la labor que realizan los inspectores de trabajo.
El sector primario muestra una trayectoria de siniestralidad descendente en los últimos años, con una reducción de la siniestralidad de un 24% (-2.862) entre 2004 y 2011, al pasar de cerca de 12.000 (11.993) accidentes en 2004 a 9.000 (8.993) en 2011. Durante este periodo los accidentes leves, que representan el 98% del total, se redujeron un 24%; y los mortales, que suponen el 0,1%, decrecieron un 53%. Los graves representan un 1,7% del total y disminuyeron un 38%.
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