Economía apoya con más de 23 millones de euros en ayudas a 83 empresas viables con dificultades de la provincia de Jaén
La Consejería de Economía, Innovación y Ciencia de la Junta de Andalucía ha aprobado hasta el momento 23 millones de euros en forma de avales en el marco del Programa de Ayudas a Empresas Viables con Dificultades, que han permitido que 83 empresas de la provincia puedan mantener su actividad y más de un millar de empleos. El delegado provincial de Economía, Innovación y Ciencia, Manuel Gabriel Pérez, ha destacado que con este programa, que se puso en marcha mediante una Orden de noviembre de 2008 en el marco del VII Acuerdo de Concertación Social, se ha podido “conseguir que empresas viables no desaparezcan por dificultades coyunturales”. “Es una medida importante, pionera en Andalucía y que está dando unos resultados magníficos”, ha afirmado el delegado.
Manuel Gabriel Pérez ha explicado que el objetivo de la Orden es favorecer la vuelta a la viabilidad técnica y económica de empresas andaluzas que, siendo viables, se encuentran en una situación de crisis coyuntural de la que por sí solas no tendrían capacidad para salir. Estas ayudas, gestionadas por la Agencia de Innovación y Desarrollo de Andalucía IDEA, se dividen en dos bloques: de Salvamento y Reestructuración y Ayudas Temporales.
Las ayudas de Salvamento tienen como objetivo prestar la liquidez necesaria para garantizar el funcionamiento de una empresa hasta que se analice su situación y se elabore el correspondiente plan de reestructuración. Los instrumentos para ello han sido los préstamos y las garantías sobre los préstamos, con un plazo máximo de resolución de un mes desde la solicitud.
Por su parte, las ayudas de Reestructuración se centran en hacer posible que la empresa recupere su posición de mercado y, por tanto, su competitividad y viabilidad a largo plazo. En este caso, el plazo máximo de resolución es de dos meses y los instrumentos incluyen ayudas a fondo perdido, préstamos a tipo de interés inferior al del mercado intercambiario, avales en garantía de préstamos de las entidades financieras y bonificaciones de los intereses de los préstamos concertados para el plan de reestructuración.
Respecto a los beneficiarios de estas ayudas de Salvamento y Reestructuración, se otorga prioridad a la industria. Así, se apoya a empresas con un buen plan de negocio, que estén bien ubicadas en su nicho de mercado, que ofrezcan un producto o servicio competitivo y que afrontaban el futuro de manera optimista. La ayuda, que no supera los 10 millones de euros, no está limitada al tamaño de las empresas, si bien, al igual que las Ayudas Temporales, sólo pueden beneficiarse de la misma aquellas empresas que tengan su sede social o su establecimiento operativo principal en Andalucía.
Para haber accedido a los incentivos de Salvamento y Reestructuración, las firmas beneficiarias deben responder a la definición de ‘empresas en crisis’ establecida por la Comisión Europea, además de mostrar su compromiso de adoptar las medidas necesarias para superar las dificultades. En esta definición se incluyen aquellas sociedades que presentan condiciones como la imposibilidad de hacer frente a pérdidas mediante recursos propios con riesgo de su desaparición económica; la pérdida de más de la mitad de su capital o de fondos propios; la disminución del volumen de negocios y del margen bruto de autofinanciación, el endeudamiento creciente, o el debilitamiento o desaparición de su activo neto.
Ayudas temporales
Además de las ayudas de Salvamento y Reestructuración, el Gobierno andaluz puso en marcha nuevos instrumentos para apoyar a empresas con dificultades de liquidez. Estas ayudas se instrumentalizan en forma de bonificaciones de tipo de interés sobre préstamos de hasta cinco años, con incentivos de hasta 500.000 euros en préstamos y de avales de hasta el 80% de la masa salarial de la empresa, con un plazo de garantía de hasta nueve años. En este caso, las empresas deben justificar que esta situación de crisis es posterior a julio de 2008. Así, se pretende apoyar a las empresas que se han visto afectadas por las restricciones crediticias en el pago de sus obligaciones vencidas y necesidades de tesorería presentes y futuras, sin que estos incentivos requieran encontrarse vinculados a inversiones.
Estas ayudas, que no son compatibles con las de Salvamento y Reestructuración, se unen al abanico de instrumentos desarrollados por la Consejería para hacer frente a la rigidez de los mercados financieros y la escasez de liquidez.
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