Francia reconoce el cáncer de mama de una enfermera y trabajo nocturno como cáncer laboral [LADEP]

Andalucía, 18/03/2026
Enfermera

El reconocimiento del origen laboral de determinadas enfermedades continúa siendo uno de los grandes desafíos para los sistemas de prevención de riesgos laborales y de salud pública. Entre ellas, el cáncer asociado a la actividad profesional constituye un ejemplo ampliamente estudiado por la comunidad científica, pero todavía poco visible en los registros oficiales de enfermedades profesionales. Diversos casos recientes, tanto en el ámbito judicial como institucional, ponen de manifiesto la necesidad de mejorar los sistemas de información, reconocimiento y prevención de este tipo de patologías.

Un ejemplo reciente procede de Francia, donde el Tribunal Administrativo de Marsella reconoció por primera vez la relación entre el cáncer de mama de una enfermera y su exposición prolongada al trabajo nocturno. La sentencia, dictada el 3 de marzo de 2026, concluyó que la enfermedad estaba vinculada a casi 25 años de turnos nocturnos. La trabajadora, diagnosticada en 2014 a los 55 años, había realizado una media de 140 noches de trabajo al año. Inicialmente, su solicitud de reconocimiento como enfermedad profesional fue rechazada, pero finalmente el tribunal respaldó la relación basándose en estudios científicos que vinculan la alteración de los ritmos circadianos y la reducción de la melatonina con un mayor riesgo de desarrollar determinados tipos de cáncer (Le Figaro, 2026). 

El desafío de evaluar riesgos laborales a largo plazo

La problemática asociada al trabajo nocturno afecta a numerosos trabajadores en sectores como la sanidad, el transporte o la industria. Aunque la legislación laboral reconoce los riesgos derivados de este tipo de organización del trabajo, todavía existen dificultades para evaluar sus efectos a largo plazo y para establecer una relación causal clara entre determinadas exposiciones laborales y la aparición de enfermedades años después.

El cáncer de mama, considerado el tumor más frecuente entre las mujeres, responde a una combinación de factores de riesgo entre los que se incluyen variables demográficas, hábitos reproductivos y condiciones laborales. Muchos de estos factores, especialmente los relacionados con la organización del trabajo, permanecen en gran medida invisibles en las estadísticas oficiales.

En España, el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST) ha impulsado en 2026 la Agenda Nacional para la Prevención del Cáncer de Origen Profesional. Diversas estimaciones apuntan a que podrían producirse en torno a 8.000 casos de cáncer laboral cada año. Sin embargo, en los registros oficiales solo se reconoce aproximadamente el 0,4 % como enfermedad profesional. Una de las principales dificultades radica en el largo periodo de latencia que caracteriza a muchos tipos de cáncer, lo que complica establecer el vínculo entre la exposición laboral y la enfermedad años después.

En Andalucía, la actuación sobre el cáncer profesional, se contempla dentro de la Estrategia Andaluza de Seguridad y Salud en el Trabajo 2024-2028, así como en eI I Plan de Actuación 2024-2026, Objetivo 2: Mejorar la prevención de las EEPP en Andalucía. Eje 2.2 Mejorar la prevención de enfermedades profesionales relacionadas con el cáncer de origen profesional, especialmente las debidas a la exposición a sílice y amianto (Consejería Empleo, Empresa y Trabajo Autónomo de Andalucía, 2024).

LADEP y la importancia de la prevención basada en evidencia

El Laboratorio-Observatorio Andaluz de Enfermedades Profesionales (LADEP) desarrolla diversas iniciativas orientadas a mejorar la identificación de riesgos laborales, analizar exposiciones y apoyar el desarrollo de políticas preventivas basadas en evidencia científica. La combinación de reconocimiento judicial, estrategias institucionales y el trabajo de observatorios especializados resulta clave para avanzar en la prevención y en la construcción de entornos laborales más seguros.

En esta línea, en el año 2019 el LADEP elaboró un estudio específico sobre la exposición laboral a factores de riesgo de cáncer de mama relacionados con el trabajo nocturno en personal de enfermería. El objetivo de esta investigación fue analizar la relación entre los turnos nocturnos prolongados y la aparición de cáncer de mama en enfermeras mediante un enfoque riguroso basado en la evidencia científica disponible.

El desarrollo del estudio incluyó varias fases:

  • Revisión sistemática de la evidencia científica existente sobre la asociación entre trabajo nocturno y cáncer de mama.
  • Identificación de cuestionarios y herramientas validadas para la evaluación de la exposición laboral y el riesgo de enfermedad.
  • Diseño de un cuestionario específico orientado a analizar la relación entre el trabajo nocturno y el cáncer de mama en el colectivo estudiado.
  • Difusión electrónica de la herramienta para facilitar su utilización en estudios de campo y favorecer la recogida de información homogénea.
  • Análisis de los resultados obtenidos y elaboración del informe correspondiente, contribuyendo a generar conocimiento aplicable a la prevención laboral.

Este estudio no solo aportó datos relevantes sobre un riesgo concreto, sino que también sirvió como modelo para el desarrollo de instrumentos de investigación y evaluación aplicables a otros sectores profesionales y a diferentes enfermedades de origen laboral.

El mismo año 2019 el LADEP realizó otro estudio, también financiado por el Instituto Andaluz de Prevención de Riesgos Laborales, con el objetivo de Identificar la exposición a los principales agentes cancerígenos en Andalucía (CAREX Andalucía). Basado en los datos de los 47 agentes cancerígenos publicados por la Agencia Internacional del Cáncer, ubicado en Lyon (IARC), se seleccionaron los códigos de la Clasificación Nacional de Actividades Económicas donde teóricamente se encuentran los trabajadores expuestos a nivel laboral a dichos cánceres. Posteriormente, se asoció a la población andaluza ocupada a 32 de diciembre de dicho año, separadas en función del sexo, y se terminó asociándolo a la mortalidad de cada cáncer durante el último año en Andalucía, obtenida del Instituto Andaluz de Estadística de Andalucía, por causa de muerte, edad y sexo. Al final se realizó un Delphi para identificar las prioridades de intervención en Andalucía según las personas implicadas.

Entre las conclusiones obtenidas:

  • La búsqueda de la evidencia científica sobre los agentes cancerígenos laborales ha permitido conocer el gran interés, constatado por el número de publicaciones, reflejo de ser el cáncer la principal causa de mortalidad
  • La identificación de los trabajadores expuestos a los agentes cancerígenos laborales en Andalucía debe ser una prioridad a tenor de las prioridades marcadas por la Agencia Europea de Seguridad y Salud en el Trabajo, y en concordancia con las Acciones 60 y 61 del I Plan de actuación de la Estrategia Andaluza de Seguridad y Salud en el Trabajo
  • Del resultado del estudio Delphi realizado a expertos de Andalucía se seleccionaron, en función del número de teóricamente expuestos, gravedad de la patología, factibilidad de acción y sexo, los siguientes agentes cancerígenos laborales: arsénico, amianto, benceno, brea de alquitrán, cadmio, cromo, escape del motor diésel, formaldehido, humo de soldadura y sílice
  • En 5 de los 10 agentes cancerígenos seleccionados en el Delphi no coincide con los priorizados para ser investigados por la Agencia Europea de Seguridad y Salud en el Trabajo
  • Se plantea como más eficiente utilizar la información disponible de proyectos de investigación similares realizados en Australia, Reino Unido o Canadá, que realizar directamente los niveles de exposición de los agentes cancerígenos. Porque de existir las actividades económicas en Andalucía los niveles de exposición no suelen diferir en las mismas tareas. Esto simplifica la ardua tarea de medir dichas exposiciones en Andalucía
  • Existen webs públicas, de organismos oficiales, que muestran toda la información de los proyectos de investigación para conocer los niveles de exposición laboral a cancerígenos. Un ejemplo es el CAREX Canadá
  • Algunas investigaciones han priorizado agentes cancerígenos no incluidos en la Clasificación de la International Agency for Research on Cancer (IARC) como 1A: confirmado su efecto en los humanos, por la repercusión futura. Por ejemplo, trabajo a turnos-nocturno y su relación con el cáncer de mama y otros cánceres.

En resumen, podemos decir que la convergencia de avances judiciales, estrategias institucionales como la Agenda Nacional del INSST y las investigaciones desarrolladas por el LADEP pone de relieve que la prevención del cáncer laboral requiere un enfoque integral. El reconocimiento formal de estas enfermedades, el impulso de la investigación científica y el desarrollo de políticas de protección laboral basadas en evidencia constituyen elementos fundamentales para reducir la invisibilidad de estas patologías, mejorar los sistemas de información y avanzar hacia entornos de trabajo más saludables y seguros para la población trabajadora 

Bibliografía

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