La EU-OSHA publica 5 estudios de casos sobre prevención de riesgos psicosociales en el trabajo con perspectiva de género, para el Día Internacional de la Mujer [LARPSICO]
La brecha de género en el bienestar emocional laboral de las mujeres
Las muy persistentes brechas de género laborales no se reflejan solo en lo económico (salarios, pensión), también en la salud, en general, y psicosocial en particular. La problemática de los riesgos en el trabajo en clave de género, también para los psicosociales, va mucho más allá de la violencia y el acoso y se concreta en numerosas situaciones, desde luego en lo que tiene que ver con el estrés laboral, el burnout y la depresión. No es casual, ni tiene que ver nada con su diversa ética del trabajo, que un 63% de sus bajas laborales se deban a problemas de salud mental. Su coste es humano (sufrimiento) y económico (pérdida de oportunidad de productividad).
En 2023, en vísperas del Día Internacional de la Salud Mental, se dio a conocer un estudio en virtud de la cual se estimaba que la depresión y la ansiedad representaban una pérdida de 18.590 millones de euros en la economía española. De ellos, 6.872 millones, el 37%, tiene como causa la brecha de género. Así lo afirmaba el informe Coste de oportunidad de la brecha de género en la salud emocional (pdf), presentado por ClosinGap. En el estudio se asegura que las mujeres tienen mayor riesgo que los varones de sufrir problemas de salud mental, lo que conduce a más bajas laborales en la población femenina, lo que se constata también en este tiempo. Así se viene constatando desde hace años (ej. Informe de Salud Mental y Trabajo, del Ministerio de Trabajo y Economía Social) y se incrementa en los dos últimos.
La evidencia es clara, pues. A mayor malestar emocional, mayores bajas laborales, a mayor bienestar emocional, menores bajas laborales. Un problema que tiene variables muy importantes de edad (más jóvenes que mayores se ven afectados) y de género (más mujeres que hombres se ven afectadas).
El Día Internacional de la Mujer (8 de marzo)
El Día Internacional de la Mujer (8 de marzo) propicia la publicación de estudios de gestión de riesgos psicosociales en el trabajo con perspectiva de género. En general, la celebración de Días Internacionales dedicados a temáticas específicas, o a colectivos concretos, suele ser propicia para dar a conocer el estado de investigación y de acciones sobre tales asuntos. Y desde luego, en relación con la gestión preventiva de riesgos en el trabajo con perspectiva de género, varias son las oportunidades a tal fin.
Tuvimos ocasión de evidenciarlo el 25 de noviembre del año pasado, Día Internacional para la erradicación de toda forma de violencia contra las mujeres, también en el trabajo. La ocasión lo merecía, sin duda. Y ahora, cuando acaba de celebrarse el Día Internacional de la mujer trabajadora, aun es más relevante insistir en esa dirección de dar a conocer cómo evoluciona, también en que está estancada, la gestión de riesgos laborales en general con perspectiva de género, y en particular de los riesgos psicosociales, más allá de la violencia y el acoso en el trabajo, lamentablemente un catálogo de prácticas todavía muy extendidas, incluso sistémicas, como ha llegado a decir incluso el presidente del Gobierno de España. Pero, hay que insistir, el problema de pérdida de bienestar psicosocial de las mujeres en los entornos de trabajo va más allá.
Por eso, la Agencia Europea de Seguridad y Salud en el Trabajo (AESST, siglas en castellano; EU-OSHA, siglas en inglés) ha aprovechado la oportunidad para publicar cinco estudios de casos en los que se presentan intervenciones para prevenir de una manera más eficaz los riesgos psicosociales desde una perspectiva de género. En este sentido, la Agencia destaca algunos en particular. Por supuesto, siempre sobresale la cuestión de la violencia en el trabajo. Es el caso de la iniciativa de los Países Bajos, en la que más de una de cada cinco mujeres declaró haber sufrido un comportamiento inadecuado en el trabajo, junto con otros ejemplos (Dinamarca, España y Suecia). Pero, a nuestro juicio, merecen atención otros, como el estudio de las experiencias de las mujeres migrantes en el sector asistencial, el sector de la limpieza y el trabajo doméstico. En ellos se pone de relieve la interseccionalidad y sus implicaciones en términos de múltiples desventajas.
La prensa informa diariamente de situaciones de explotación que, además de dañar los derechos laborales de las personas migrantes, sobre todo en situación irregular, especialmente de las mujeres, evidencian los problemas emocionales y psicosociales. Sería el caso de las cajeras de supermercado con jornadas de 12 horas, siete días a la semana, por 800 euros en una cadena de supermercados paquistaní. Una vez más la precariedad laboral en sectores laborales muy feminizados se revela como un factor de riesgo psicosocial claro.
Los estudios publicados por la AESS describen:
- los factores de éxito
- los retos y
- las lecciones aprendidas en términos de transferibilidad.
Se pueden consultar en:
Horario de atención telefónica: 09:00 a 14:00 horas
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