Dos tercios de los padres con hijos adolescentes prefieren un centro público a uno concertado para educar a sus hijos
Dos tercios de los padres con hijos adolescentes preferirían un centro educativo público para sus hijos, frente a uno concertado, según la ‘Encuesta Social 2010: Educación y Hogares en Andalucía’ publicada por el Instituto de Estadística de organismo dependiente de la Consejería de Economía, Innovación y Ciencia.
En concreto, el estudio, que recoge información sobre el sistema educativo, refleja que un 65,6% de los padres de jóvenes de 11 ó 12 años elegiría un centro público frente a uno concertado para sus hijos, un indicador que alcanza el 66,9% en el caso de padres con hijos de 15 ó 16 años.
El objetivo de este estudio, realizado sobre viviendas familiares con menores nacidos en 1994 y en 1998, es medir los factores que influyen en el rendimiento escolar de los alumnos que asisten a centros educativos del territorio andaluz. Asimismo, recoge información sobre la relación y opinión de los padres respecto a los profesionales de la enseñanza, el centro al que asisten sus hijos y el sistema educativo en general.
Para su elaboración se han realizado, entre abril y julio de este año, entrevistas a padres e hijos de familias que residen en la Comunidad Autónoma y tienen menores nacidos en 1994 (15-16 años) y 1998 (11-12 años), obteniendo información de 2.802 y de 2.659 viviendas respectivamente.
Los resultados ofrecen información tanto de viviendas como de menores y, además de proporcionar datos sociodemográficos de la población, también recogen información sobre el entorno familiar, escolar y social de los menores.
En relación al entorno familiar, la encuesta ofrece datos en los que se contrastan las actitudes y percepciones de los padres con las de los hijos respecto a las estrategias en el seguimiento de los estudios, los motivos por los que se castiga, el grado de control sobre las distintas actividades de los hijos, etc.
Entre estos datos, destaca que un 55% de los padres con hijos nacidos en 1994 comprueban mucho o bastante que sus hijos hacen los deberes, frente a un 44,0% que afirma que lo hacen poco o nada.
El porcentaje desciende cuando se trata de explicar contenidos de clase: un 39,8% de padres de hijos nacidos en 1994 afirman que lo hace mucho o bastante, frente a un 59,2% que lo hace poco o nada.
Entre los motivos que explican estos porcentajes destaca la falta de conocimientos: un 67,2% de los padres con menores en esta edad afirman que no tienen los conocimientos necesarios para ayudar a los hijos con los estudios.
Respecto a las expectativas de los padres sobre la trayectoria de sus hijos, un 49,4% de los padres con hijos entre 15 y 16 años piensan que alcanzarán estudios universitarios. Este porcentaje aumenta en los padres con hijos entre 11 y 12 años hasta un 63,0%.
Perspectivas de los hijos
Entre los hijos, las expectativas educativas también varían. Por ejemplo, se observan diferencias significativas entre los estudios que creen que van conseguir los niños y las niñas. Entre aquellos que tienen 15 ó 16 años, las expectativas de alcanzar estudios universitarios de las alumnas son mayores que las de los alumnos. Así, un 58,5% de ellas cree que va a alcanzar estudios universitarios, frente a un 43,6% de los alumnos.
La encuesta también muestra datos relevantes de la percepción de los alumnos sobre aspectos relacionados con su centro y el día a día en el aula. De este modo, se observa que la valoración que los alumnos hacen de sus profesores es, en general, muy positiva, si bien es aún mejor entre los alumnos que tienen 11 ó 12 que entre los que tienen 15 ó 16 años.
En este sentido, un 50% de los alumnos de 15 ó 16 años califica con un “Notable” o “Sobresaliente” a sus profesores, una característica que entre los de 11 y 12 años alcanza al 73,2% de los alumnos.
Respecto al entorno social, el estudio recoge datos sobre las aficiones y ocio de padres e hijos, así como sobre las relaciones de los segundos fuera del entorno escolar y familiar. Como aspecto relevante, se resaltan los hábitos de lectura en el hogar.
Entre los padres con hijos de 15 ó 16 años, el 54,1% afirma que leer se encuentra entre las actividades que practican habitualmente. Este porcentaje sube al 67,9% entre los padres de hijos con 11 ó 12 años.
En el caso de los menores, los de 11 ó 12 años (49,5%) afirman que leen sin necesidad de que se lo digan sus padres, más que los que tienen entre 15 y 16 años (42,9%). También se aprecian diferencias llamativas en la comparación entre niños y niñas. Entre los que tienen 11 ó 12 años, un 58,3% de niñas leen por propia iniciativa, frente al 41,1% de los niños. En este caso, la diferencia crece entre los que tienen de 15 a 16 años (54,3% entre las mujeres y 32,2% entre los hombres)
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La consejería