Tristeza andaluza

Información general

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Autoría
Nicolás María López ; traducción, notas y postfacio, Amelina Correa Ramón
Editado por
Consejería de Educación, Cultura y Deporte
Responsable de la edición
Publicado en
Sevilla
Año de publicación
2014
Precio
2.6 euros
Tipo
Recursos electrónicos
Soporte
Electrónico
Ref.
Documento electrónico en formato html ; Modalidad de acceso: World Wide Web.
Idioma
Español
Colección
Una gale´ría de lecturas pendientes
ISBN
978-84-9959-158-2
Materias
Literatura, Bibliotecas y centros de documentación

Resumen de la publicación

Antes de finalizar el año 1898 Nicolás María López publica el que será su más apreciado libro: Tristeza andaluza, que será acogido en el ambiente intelectual granadino como un verdadero acontecimiento. El libro, sin fecha de impresión, llega a sus manos en el día de Nochebuena de 1898, pero no estará distribuido en librerías hasta los primeros días de enero del año siguiente. En él se recogen cuarenta y una estampas o cuadros breves de inspiración claramente modernista, que constituyen meditaciones en prosa poética sobre el ambiente granadino, escritos en un tono entre melancólico y triste. A ellos se suma un prólogo y una nota aclaratoria, en la que el autor pretende disculpar lo que, dice, no son más que “notas, preludios, sinfonías de las primeras emociones desordenadas que llevan con atolondramiento juvenil, al seno de la pasión, donde las almas se moldean”. La publicación vino acompañada de un precioso cartel anunciador, dibujado por Isidoro Marín. Con este libro, el autor alcanza su más alta valoración literaria y recibe la atención crítica de escritores como el ya mencionado Rodolfo Gil, R. Varona (en La Revista Moderna, Madrid, 31 de marzo de 1899), Juan Pérez Jorba (en la revista granadina La Alhambra, pocos meses después de publicarse el libro, el 15 de mayo de 1899), el catalán Joan Maragall, su compañero granadino Méndez Vellido, e incluso las secciones bibliográficas (anónimas) de publicaciones periódicas como La Unión Democrática, así como el semanario satírico Gedeón (Madrid) le dedicaron su atención, el primero en el número correspondiente al 25 de marzo de 1899, y el segundo, en el del 5 de abril de 1899. Por otro lado, la obra llegó a trascender las fronteras nacionales, puesto que un hispanista francés como Ephrem Vicent le dedicó un elogioso artículo en el Mercure de France, en el que, además de poner en relación la literatura con las artes plásticas, en una simbiosis tan característica de la consideración modernista, Vicent afirma que “Después de largo tiempo, yo no había leído un libro más fresco, más interesante en la forma y en los detalles. Tristeza andaluza son novelas muy cortas comparables a una acuarela, de un maestro acuarelista, pero de un maestro acuarelista de una escuela todavía ignorada o perdida. Suponiendo que sea de una nueva escuela se podría ilustrar con las obras maestras de Santiago Rusiñol”. El título que Nicolás María López elige para su obra resulta altamente significativo, y se puede poner en relación con una corriente minoritaria, que, vinculada con la renovación literaria del modernismo, intenta huir del tópico manido de la Andalucía perennemente ruidosa y festiva, reivindicando un más profundo y auténtico ‘volkgeist’ andaluz vinculado con la tragedia y el dolor.

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