El Consejo de Gobierno aprueba el decreto que regula el Consejo Andaluz de Personas Mayores
El Consejo de Gobierno ha aprobado el decreto por el que se regula el Consejo Andaluz de Personas Mayores y los consejos provinciales de Personas Mayores, órganos destinados a facilitar la participación de las personas mayores en la política social de Andalucía, tanto a nivel regional como provincial.
Estos órganos se constituyen como instrumentos esenciales de consulta y participación de todos los agentes sociales implicados en la realidad de las personas mayores, contribuyendo a mejorar la ordenación, desarrollo y aplicación de las políticas de participación en la vida social, educativa y cultural. Así, el decreto actualiza de manera integral la normativa anterior, que cuenta con una vigencia de 30 años, adaptándose al incremento de la población mayor y a los cambios sociales. Entre las principales novedades destacan la incorporación de principios de igualdad de género, la simplificación administrativa, la promoción del uso de medios electrónicos y una organización más operativa con funciones ampliadas.
El Consejo Andaluz de Personas Mayores se estructura en Pleno y Comisión Permanente. El Pleno, presidido por la persona titular de la Consejería competente en materia de políticas de personas mayores y con dos vicepresidencias, cuenta con 42 vocalías que representan a administraciones, organizaciones sociales, empresariales, sindicatos, usuarios y consejos provinciales, encargadas de planificar y aprobar programas, informes y memorias anuales. La Comisión Permanente, con 13 vocalías, ejecuta acuerdos y elabora informes y memorias. Por su parte, los consejos provinciales mantienen una organización similar adaptada a su ámbito territorial, con funciones de evaluación de programas, propuestas al Consejo Andaluz, coordinación con Consejos Locales y elaboración de memorias anuales.
Entre sus objetivos se encuentran fomentar la participación y el asociacionismo, impulsar el voluntariado y la solidaridad intergeneracional, colaborar en programas y campañas de interés social, promover estudios e investigaciones, y combatir el edadismo, el maltrato, la violencia de género y la soledad no deseada. Además, abordan las principales preocupaciones de la población mayor, como el acceso a la vivienda, la dependencia, la cultura, el deporte o la sanidad, entre otras cuestiones que afectan a su calidad de vida.
La Junta