COMUNICACIÓN DEL GOBIERNO DE ANDALUCÍA PARA LA CELEBRACIÓN DEL DEBATE SOBRE EL ESTADO DE LA COMUNIDAD
El debate anual sobre el Estado de la Comunidad supone una expresión de la centralidad política e institucional del Parlamento de Andalucía y coincidirá, en esta ocasión, con el paso del ecuador de la VII Legislatura de la autonomía andaluza.
Se trata de un debate relevante del que Andalucía fue pionera en España y que supone una nueva ocasión para que el Gobierno rinda cuenta ante el Parlamento y la opinión pública y todos los grupos políticos valoren la situación de la Comunidad, ofrezcan sus propias alternativas y hallen eventuales puntos de encuentro y acuerdo a través de las correspondientes propuestas de resolución.
La realidad con la que Andalucía afronta la celebración de este debate presenta suficientes estímulos y acicates que invitan al mayor esfuerzo e ilusión por parte de todos. Por duodécimo año consecutivo, coincidiendo precisamente con la consolidación del proceso de concertación social, Andalucía avanza, y lo hace con paso firme, en la senda de la convergencia. Más empleo, más crecimiento y más población son activos de presente y de futuro para nuestra comunidad, que ya ha superado el objetivo de los tres millones de ocupados, previsto para toda la legislatura, creando más de 350.000 empleos desde el comienzo de la misma y absorbiendo el 25% de la bajada del paro en España en el mismo período.
Todo ello no hubiera sido posible sin la tenacidad y el esfuerzo de los agentes sociales, de las instituciones, del conjunto de andaluces y andaluzas, empeñados en sacar adelante nuestra tierra. Cualquiera que sea el contexto político en que se encuentre, el Gobierno de Andalucía nunca minusvalorará los frutos que el esfuerzo colectivo de los andaluces está reportando. Un tesón que anima a perseverar en otros objetivos: mejora de la productividad; mayor apertura al exterior; profundización en el uso de las nuevas tecnologías en la investigación, los servicios sociales y en la modernización del tejido productivo; fomento de la cultura emprendedora; avance en las infraestructuras, con especial apuesta por la movilidad, y en la cohesión territorial y social de Andalucía.
La gestión del Gobierno de Andalucía no puede desligarse del objetivo esencial de centrar en la ciudadanía y en las familias andaluzas el mayor esfuerzo para mejorar su calidad de vida; para garantizar la igualdad de oportunidades; para extender nuevos y más ambiciosos derechos. Una igualdad real que pasa, inexcusablemente, por avances en la educación, la salud, las prestaciones sociales y el combate contra cualquier forma de exclusión, también de los que vienen de afuera a buscar el sustento para sus familias. Igualdad y solidaridad que no pueden escindirse del respaldo y fortalecimiento del Estado de Derecho frente a cualquier desafío contra la ordenación del territorio, el medio ambiente, la seguridad en el ámbito laboral o la transparencia y honestidad en la vida pública.
Transcurrida la primera mitad de la legislatura, se ha constatado una evidente mejora en la calidad de nuestro sistema democrático así como un importante refuerzo de nuestra capacidad de autogobierno. La resolución de la mayor parte de los contenciosos que Andalucía mantenía con el anterior Gobierno de la nación, y que representaban objetivamente una merma en los legítimos derechos e intereses de los andaluces, se ha saldado, además, con un importante robustecimiento de la capacidad de autogobierno para nuestra comunidad autónoma. La veintena de transferencias acordadas con el actual Gobierno de España, incluidas algunas tan relevantes como la recientemente suscrita sobre los Parques Nacionales o las de las cuencas hidrográficas intracomunitarias, han ampliado y profundizado de la autonomía de Andalucía.
Precisamente el curso político que culmina con el Debate sobre el Estado de la Comunidad ha coronado la reforma del Estatuto de Autonomía, que ya se encuentra en tramitación en las Cortes Generales, sede de la soberanía de la nación española. En el proyecto de reforma del Estatuto de Andalucía ha tomado cuerpo el mandato de los andaluces en las urnas, que respaldaron de forma inequívoca a los partidos en cuyos programas electorales figuraba la actualización y modernización de nuestra principal herramienta de autogobierno. La aprobación, el pasado mes de mayo, del proyecto de reforma estatutaria supuso el cumplimiento de un compromiso del Gobierno de Andalucía y de investidura de su presidente, respaldado por el Parlamento.
El Gobierno de Andalucía es consciente de la importancia simbólica y política de alcanzar el mayor consenso en torno a la reforma del Estatuto de Autonomía y no regateará esfuerzos para lograr este objetivo. Pero con la misma determinación, el Gobierno de Andalucía se mantiene firme en su compromiso de alcanzar un Estatuto de máximos, respetuoso tanto con la Constitución como con las legítimas aspiraciones de los andaluces: continuar a la vanguardia del Estado autonómico y, en ningún caso, ser menos que nadie en el Estado de las Autonomías.
El Gobierno andaluz respeta escrupulosamente la mayor amplitud del debate democrático en todos los órdenes y es plenamente consciente de que la discrepancia es consustancial al mismo, pero no permanecerá impasible ante los intentos de trivializar, deslegitimar o incluso ridiculizar a los andaluces, falseando o manipulando sus razonables aspiraciones recogidas en el proyecto de reforma del Estatuto de Autonomía.
El Debate sobre el Estado de la Comunidad, para cuya celebración es preceptiva la presente comunicación del Gobierno, es, en fin, una ocasión idónea para que, desde el respeto a las legítimas discrepancias, el Gobierno y todos los grupos representados en la Cámara intercambien sus pareceres y, en la medida de lo posible, concilien sus puntos de vista para contribuir al objetivo irrenunciable de preservar el interés general de Andalucía.
La Junta