Una guía para analizar la capacidad de datos desde una perspectiva interseccional
Open Data Watch publica un marco metodológico para evaluar cómo las instituciones pueden fortalecer la producción y el uso de datos que reflejen múltiples dimensiones de desigualdad
La generación de datos desagregados es un paso necesario para diseñar políticas públicas inclusivas. Sin embargo, identificar desigualdades complejas exige ir más allá de la simple desagregación por una única variable. Con este objetivo, Open Data Watch ha publicado A Planning Tool for Intersectional Data Capacity Analysis, una guía metodológica orientada a evaluar la capacidad institucional para producir y utilizar datos con enfoque interseccional.
La propuesta parte de un principio clave: las desigualdades no operan de forma aislada. Factores como género, edad, discapacidad, ingresos, territorio o nivel educativo interactúan entre sí, generando situaciones que no pueden entenderse si se analizan por separado. El documento ofrece un marco estructurado para que gobiernos, oficinas estadísticas y organizaciones públicas examinen si sus sistemas de datos están preparados para capturar esa complejidad.
Un enfoque integral de la capacidad de datos
La guía no se limita a revisar la disponibilidad de conjuntos de datos existentes. Propone analizar la capacidad desde múltiples dimensiones, incluyendo el entorno normativo, los mecanismos de coordinación institucional, las metodologías estadísticas, la infraestructura tecnológica y las competencias del personal.
Este enfoque permite identificar cuellos de botella que suelen pasar desapercibidos, como la falta de estándares comunes para combinar variables, la ausencia de protocolos de interoperabilidad entre bases de datos o las limitaciones en la documentación y metadatos que dificultan el análisis cruzado. La herramienta también plantea preguntas clave para orientar el diagnóstico, ayudando a estructurar procesos de autoevaluación y planificación estratégica.
Interseccionalidad y calidad de los datos abiertos
En el ámbito de los datos abiertos, la interseccionalidad introduce retos específicos. Publicar datos desagregados no garantiza que puedan utilizarse eficazmente si no están acompañados de metadatos claros, definiciones coherentes y formatos interoperables. La combinación de variables exige consistencia metodológica y estructuras de datos que permitan cruces fiables.
La guía subraya indirectamente la importancia de estándares y modelos de datos que faciliten la integración de información procedente de distintas fuentes. Para los portales de datos abiertos, esto implica avanzar en la calidad, la armonización y la documentación de los conjuntos publicados, de modo que puedan sustentar análisis más sofisticados.
Además, disponer de datos abiertos con enfoque interseccional amplía las posibilidades de reutilización por parte de investigadores, organizaciones de la sociedad civil y periodistas, reforzando la rendición de cuentas y el seguimiento de políticas de igualdad.
Planificación y mejora progresiva
El marco propuesto está diseñado como una herramienta de planificación que puede incorporarse a estrategias nacionales de datos, planes estadísticos o iniciativas de fortalecimiento institucional. No se presenta como una solución técnica cerrada, sino como un instrumento para estructurar el análisis, identificar prioridades y orientar inversiones en capacidades.
Su aplicación permite pasar de una visión centrada exclusivamente en la apertura de datos a un enfoque más amplio, en el que la calidad, la interoperabilidad y la capacidad institucional adquieren un papel central en la producción de información útil para la toma de decisiones.